ProtoVC organiza el desarrollo de hardware en etapas con entregables claros: revisión de diseño CAD, fabricación aditiva, ensayos funcionales y cierre de documentación para la serie piloto. Cada fase tiene duración estimada, criterios de salida y puntos de control con el taller.
Cada proyecto de hardware sigue un calendario con hitos verificables. Aquí está la secuencia que aplicamos desde la definición del concepto hasta la liberación de la serie piloto, con los plazos orientativos de cada etapa.
Revisamos la especificación funcional, las restricciones mecánicas y los objetivos de ensayo. Cerramos el plan de validación y asignamos responsables por disciplina antes de tocar el primer modelo CAD.
Generamos el despiece inicial, seleccionamos materiales de la biblioteca normalizada y coordinamos la fabricación aditiva del primer lote. Cada cambio de versión queda registrado con su justificación técnica.
Ejecutamos las pruebas de laboratorio definidas en el plan: resistencia mecánica, comportamiento térmico y verificación dimensional. Los resultados alimentan la segunda iteración del modelo CAD.
Congelamos la versión de diseño que supera los ensayos, documentamos el proceso de montaje y preparamos la documentación técnica automatizada para la transferencia a producción.
Auditamos la trazabilidad de las iteraciones, verificamos que la documentación cumple los requisitos normativos y entregamos el paquete completo al equipo de fabricación. El proyecto queda cerrado con un informe de lecciones aprendidas.
Cada etapa del timeline tiene una salida concreta: un archivo CAD revisado, una pieza impresa, un ensayo documentado. Así se evita rehacer trabajo y se sabe exactamente qué entregar al taller de fabricación.
Cada cambio de diseño queda registrado con su versión y responsable. Si una pieza falla en el ensayo, se vuelve a la iteración correcta sin discutir quién modificó el archivo.
El taller de fabricación aditiva recibe el archivo con sus parámetros de impresión ya definidos: material, orientación y densidad de relleno. Menos correos, menos piezas rehechas.
El plan de pruebas se define antes de tener la pieza física. Así el laboratorio sabe qué medir, con qué tolerancia y qué registro documental debe quedar para la serie piloto.
El informe técnico se genera a partir de los datos reales del ensayo, no de una plantilla rellenada a mano. La trazabilidad queda lista para auditoría o para el siguiente ciclo de desarrollo.
Las piezas normalizadas que ya validaste se reutilizan en el siguiente prototipo. El tiempo de diseño baja porque no vuelves a modelar lo que ya funciona.
Cuando el prototipo supera los ensayos funcionales, toda la documentación viaja con él: planos, materiales, proveedores y resultados de prueba. La transición a producción no arranca de cero.
Ver cómo se organiza cada fase del proceso o consulta la guía de materiales y parámetros de impresión.
El ciclo de desarrollo de un prototipo sigue un orden fijo: cada fase entrega documentación y criterios de salida antes de pasar a la siguiente. Así se evitan retrabajos en la transición del modelo CAD a la serie piloto.
El equipo técnico contrasta la solicitud con la biblioteca de componentes normalizados y define los criterios de aceptación del ensayo funcional. Se fija el alcance de la iteración y se asignan responsables de diseño y fabricación.
Los ingenieros trabajan sobre la geometría en un entorno multiusuario con ramas por iteración. Cada cambio queda registrado con su autor y motivo, de modo que el archivo maestro siempre refleja la última decisión aprobada.
Se prepara el archivo de impresión, se elige material según la comparativa interna y se confirma la orientación de la pieza. El taller recibe instrucciones de acabado y tolerancias antes de lanzar la tirada de verificación.
Las piezas pasan por el plan de pruebas definido en la fase inicial: resistencia mecánica, comportamiento térmico y ajuste dimensional. Los datos se vuelcan en la documentación técnica automatizada y quedan trazables para la siguiente revisión.
Con los ensayos completados, el equipo decide si la pieza pasa a serie piloto o requiere una nueva iteración. El informe final resume desviaciones, causas y acciones correctivas, y queda disponible para el resto de la red.
La documentación consolidada se transfiere al taller de producción con planos, tolerancias y criterios de inspección. El prototipo validado se convierte en referencia oficial para las primeras unidades de la serie.